Que ves cuando vas a morir. De vez en vez asisto a personas agonicas. Observo. Palpo y trato de desentrañar el misterio de sus ultimos momentos. Tal vez porque ya tuve un episodio asi. Yo sé lo que vi, es una realidad alterada, ..no, mas bien ... alterna, desencuadrada de nuestra limitada educacion, de nuestros espacios y lugares seguros. En tu ánimo pesa de tal manera que te escondes y tratas de permanecer e contacto con lo que conoces, TU realidad, esa a la que estas acostumbrado, tus falsas esperanzas, a esa fabula en que te recreas en el dia a dia creyendo que vives.
No. Cuando estas en un trance de muerte, y lo sabes, esa vida aparece emborronada, difusa, pequeña, fútil, desencuadrada, te refugias en la ansiedad y en el pánico, te concentras en el dolor y la falta de aire, desfalleces casi, con tal de no atisbar a esa nueva, extraña, curiosa realidad alterna, que sin embargo te es familiar. La conociste con tus ojos inocentes, sin cortapisas, sin limites, en el justo momento en que te convertiste en individuo, sin temor, abierto, sediento de ver y conocer. De ahi en delante todos a tiu alrededor te fueron entrenando, poniendo limites, marcando señales, estableciendo zonas y comportamientos seguros, ignorando la verdad hasta que un dia no la ves mas.
Vino a mi mente porque un dia, reciente, asisti a una mujer, madura, que unas horas mas tarde fallecio. Me llamo la atención su mirada extraviada, en ratos temerosa, buscando y siguiendo no se que movimientos que nadie mas percibe, pero que entiendo. El azoro que se demuestra en la expresion de su mirada, la sorpresa, temor, fascinación de esa mirada cautivo mi interes por varios minutos. Quisiera poder escuchar su pensamiento. En ese punto, ya escondido en un lejano rincon de tu Yo, a tal grado que esta conciente y responde a mis preguntas, y no admite, reporta, cuestiona nada de lo que sus ojos ven en ese instante, ya extremo, en que la vida se le escapa. Dos horas mas tarde esta en una sala de urgencias, intubada y sin pronostico. Ya sus ojos no expresan mas que el dolor de meses, cansancio acumulado de toda una vida de batalla con la enfermedad.
La cuestion es quitarse las ataduras, la barrera que impide conocer esa realidad, pero sin llegar al extremo.
No. Cuando estas en un trance de muerte, y lo sabes, esa vida aparece emborronada, difusa, pequeña, fútil, desencuadrada, te refugias en la ansiedad y en el pánico, te concentras en el dolor y la falta de aire, desfalleces casi, con tal de no atisbar a esa nueva, extraña, curiosa realidad alterna, que sin embargo te es familiar. La conociste con tus ojos inocentes, sin cortapisas, sin limites, en el justo momento en que te convertiste en individuo, sin temor, abierto, sediento de ver y conocer. De ahi en delante todos a tiu alrededor te fueron entrenando, poniendo limites, marcando señales, estableciendo zonas y comportamientos seguros, ignorando la verdad hasta que un dia no la ves mas.
Vino a mi mente porque un dia, reciente, asisti a una mujer, madura, que unas horas mas tarde fallecio. Me llamo la atención su mirada extraviada, en ratos temerosa, buscando y siguiendo no se que movimientos que nadie mas percibe, pero que entiendo. El azoro que se demuestra en la expresion de su mirada, la sorpresa, temor, fascinación de esa mirada cautivo mi interes por varios minutos. Quisiera poder escuchar su pensamiento. En ese punto, ya escondido en un lejano rincon de tu Yo, a tal grado que esta conciente y responde a mis preguntas, y no admite, reporta, cuestiona nada de lo que sus ojos ven en ese instante, ya extremo, en que la vida se le escapa. Dos horas mas tarde esta en una sala de urgencias, intubada y sin pronostico. Ya sus ojos no expresan mas que el dolor de meses, cansancio acumulado de toda una vida de batalla con la enfermedad.
La cuestion es quitarse las ataduras, la barrera que impide conocer esa realidad, pero sin llegar al extremo.

Comentarios
Publicar un comentario